Lesión de Menisco

Rodilla

En nuestra rodilla tenemos un par de meniscos, cuya función es amortiguar los golpes directos entre los huesos.

También nos sirven para nutrir el cartílago de la rodilla, evitando su desgaste y reduciendo la posibilidad de una lesión.

La lesión de menisco es una de las más comunes en la rodilla, esta lesión ocurre a causa de una torcedura o rotación de la rodilla mientras el pie se mantiene fijo, muy frecuente en deportistas y personas activas en general.

Algunos síntomas de este padecimiento son:

  • Dolor el cual puede estar localizado en cualquier parte de la rodilla aunque es mas frecuente en la región posterior al flexionarla o ponerse en cuclillas
  • 2 Inflamación constante la cual se presenta después de realizar actividad incluso de bajo impacto
  • 3 Chasquidos en la rodilla que pueden acompañarse de dolor y sensación de bloqueo
  • Limitación de la flexión o extensión de la rodilla por hinchazón o dolor

El tratamiento de estas lesiones va desde el reposo, los anti inflamatorios y la rehabilitación en las lesiones leves así como el tratamiento quirúrgico por artroscopia en las lesiones más complejas.

El tratamiento quirúrgico artroscópico dependerá del tipo de lesión y la zona del menisco lesionada. El menisco se divide en dos zonas dependiendo de su ubicación y la cantidad de sangre que recibe.

La tercera parte mas periférica es llamada zona roja ya que es la única zona del menisco que es provista de sangre. Las lesiones en esta zona del menisco regularmente son reparadas dejando integro el tejido dañado

Las dos terceras partes más centrales son llamadas zona blanca ya que a esta zona no llega sangre y es por esto que cualquier reparación hecha aquí no es efectiva por lo que se debe de retirar la zona afectada del menisco.

El objetivo final de cualquier cirugía meniscal es la reincorporación total a las actividades previas a la lesión aunque esto dependerá de la magnitud de la lesión y la lesión acompañante de otras estructuras de la rodilla.