Lesión del Manguito Rotador

Rodilla

El manguito rotador está formado por un tendón grueso formado por la unión de 5 músculos cuya función es ayudar a levantar y rotar el brazo en todas las direcciones.

Cuando hablamos de lesión de manguito rotador nos referimos la lesión de cualquiera de los 5 músculos que lo conforman aunque los mas frecuentemente afectados son el músculo supraespinoso y el músculo subescapular.

El tendón del musculo supraespinoso se desliza para realizar movimientos de elevación del brazo por un túnel formado por los tres huesos del hombro en donde el espacio reducido provocado por la formación de un espolón óseo y la bursa inflamada puede producir un pellizcamiento de las porciones musculares o tendinosas de este músculo lo cual puede llevar a una ruptura parcial o total del mismo. Otra razón por la cual se lesiona el músculo supraespinoso es por un desbalance articular por debilidad ligamentosa o muscular y sobrecarga de la articulación al realizar trabajo intenso.

El musculo subescapular es el musculo más fuerte de todos los músculos del manguito rotador. Es el musculo encargado de realizar la rotación interna de brazo y es uno de las lesiones que más comúnmente se dejan de diagnosticar en la consulta por dolor de hombro. Se puede lesionar por movimientos repetitivos como durante los deportes de lanzamiento, por formación de espolones óseos, por esfuerzos intensos que hacen que el musculo se arranque de su sitio de inserción.

Algunos síntomas de la lesión de los músculos del manguito rotador son:

  • Dolor de hombro el cual puede variar desde un dolor leve localizado en el área del hombro hasta un dolor intenso incapacitante que se puede manifestar en el cuello, brazo, codo y antebrazo del lado afectado.
  • Pérdida del movimiento del hombro y brazo afectado por las siguientes causas.
    • I. Resultado de una debilidad real por falta de fuerza secundaria a la lesión total del músculo en ocasiones sin dolor.
    • II. Por dolor intenso como resultado de la inflamación o ruptura del músculo.

El tratamiento inicial de estas lesiones consiste en reposo, terapia física y medicación anti inflamatoria ya que rupturas pequeñas o parciales así como la inflamación sin ruptura de la musculatura cederá al 100% con estas medidas. La aplicación de medicamentos anti inflamatorios esteroideos en la zona de lesión (infiltración) no se debe de realizar debido a que esto puede empeorar el cuadro inicial.

En las lesiones parciales que no responden a medidas conservadoras o rupturas totales se recomienda la reparación de la lesión muscular mediante técnica de mínima invasión por artroscopia con la reinserción de estos músculos a sus sitios de origen y en caso de ser necesaria una descompresión semejante a la descrita en la lesión por síndrome de pinzamiento subacromial.